Les Mentettes
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Music

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La Orgía del indie es así: si hay algo que caracteriza a ese recorte de la escena local es su marcada tendencia a la endogamia. Los crossovers habituales lo ponen en evidencia: amiguismo, compañerismo y muy poca competencia definen a esta indiegamia, a este incesto musical. Por eso, cuando el músico y conductor de orquesta Manuel Spina (Manuloop, como le dicen) decidió llevar adelante la metamorfosis del disco debut de Les Mentettes en Les Mentettes Orchestra, no fue difícil que una veintena de músicos respondieran con ganas. Let´s Mentettes(2008), esa perfecta sucesión de canciones folkrockeras, ya había sido concebido como un relato romántico y "Manuloop vio ahí una historia con potencial fílmico", según cuenta Adrián Rivoira, compositor y demiurgo, voz principal junto a Eugenia Brusa.

Con Manza de Valle de Muñecas como ingeniero, grabado cien por ciento en vivo en los estudios Ion, esta suerte de perfeccionamiento barroco contó con la participación de miembros de Onda Vaga, Los Hermanos McKenzie, La Quimera del Tango, Brian Storming, Mataplantas y más... Además, por fuera de la orquesta, tanto Brusa como Rivoira y Font (Pablo, tecladista y diseñador de LM) participaron del proyecto Alvy, Nacho y Rubín interpretan a Los Campos Magnéticos, el disco de versiones de Magnetic Fields, aprobado por el propio Stephin Merritt; Brusa tiene su propia banda con la que canta boleros, canciones populares y valcecitos; Rivoira formó un dúo "lúdico", Las Voces del Espacio ("La idea es juntarse, ver qué sale, tratar de hacer cosas que no hacemos con nuestras otras bandas y meter mucho ruidito de computadora, como ruiditos de videojuego, canciones de nenes de un futuro lejano") con Pablo De Caro de Mataplantas que a la vez toca con Font en Cosmo y uff... Desde el epicentro de este quilombo musical, sus miembros tratan de explicar cómo fue su transformación y cómo se vive la indiegamia desde adentro.

¿Cómo fue grabar un disco completamente en vivo y controlar a más de veinte en una habitación?

Rivoira: Cuando grabamos fuimos unos 25: armamos la orquesta en los Estudios Ion donde hay un cuarto grande en el que pudimos meter a todos. Al principio se trataba de una pequeña orquesta pero a medida que empezamos a presentar el proyecto, fuimos sumando más y más instrumentos hasta que en concierto del Margarita Xirgu fuimos unos treinta. Y hay temas en el que tocamos todos juntos. El problema es que cuando uno que se equivoca, cagamos. Pero buscábamos eso: mantener la mística del vivo y ahora, al quedar registrados, los mínimos errores ya pasan a ser parte de los arreglos. No hay errores groseros, igual. Se plasmó el toque de ese momento y quedó así.

Con LMO definieron una postal de la escena indie local (ver mapa), ¿cómo se vive la indiegamia desde adentro?

Brusa: Es que somos todos mocos del mismo pañuelo. Es imposible no conocerse dentro de esta escena. Salvo que seas muy mala onda.

Rivoira: Es que los links los acarreamos históricamente. Yo iba a la secundaria con los chicos de Michael Mike que a su vez son de Onda Vaga y Font es muy amigo de Rubín y de Manuloop; nosotros nos conocemos de la Escuela del Sol también. Somos todos de ahí, excepto Font que iba al Buenos Aires con Manu y con Nacho de Onda Vaga. Hay en todos estos casos un mismo interés que es algo que jamás había visto: lo que compartimos todos es la ganas de hacer música, y eso es lo más importante, por sobre todas las cosas. Y en eso diferimos de las bandas de los noventa, por ejemplo, entre las cuales regía un clima de competencia y pelea. Ahora es todo lo contrario.

Cuando empezaron, el hecho de que cantaran en inglés generó alguna que otra rispidez en la recepción: ¿cómo se lo toma su público ahora?

Rivoira: Tanto Manza como De Caro me pidieron que tradujera los temas o que empezara a componer en español. Mi respuesta fue "bueno, chicos, tengan sus bandas con letras en español que van a estar re buenas, seguramente". No es que me resulta más facil componer así, eh. Yo creo, desde un punto autocrítico, que mis canciones en inglés son mejores que las que están en castellano.

Brusa: Ja, buena respuesta. Nos cagó a todos. Igual ahora surgieron más bandas que cantan en inglés: Brian Storming es un ejemplo. También por eso la pregunta con respecto al tema de las letras es menos agresiva.

Editaron LMO de manera independiente, ¿qué pros y contras encuentran en el hecho de no tener sello?

Rivoira: Todavía no encontré ninguna contra. Nuestro disco se vende en los shows y en algunos lugares como Cusic, lo distribuimos nosotros. Si lo querés tener, lo comprás y si no, está en iTunes aunque también estamos a favor de Taringa!, eh. De hecho, cuando vemos que alguien sube algo nuestro ahí, nos ponemos contentos. Vivimos en un país en el que comprar música por Internet o escuchar música pagando, no existe. Yo accedo de la misma forma a la música, por eso no podría jamás enojarme por el hecho de que alguien ponga mi disco en T!

Brusa: Una contra es que no podés tocar en festivales...

Rivoira: Pero los festivales son una mierda. Es una rumba hecha para alimentar la misma rueda que termina cagando a los propios artistas. El camino que elegimos nosotros es totalmente opuesto, es el de poder juntar gente a quien le interese disfrutar de la música. No estar en un campo cercado con un cartel de Quilmes en tu cara.

Brusa: Y en donde, encima, no podés tomar cerveza.
- Rolling Stone (Argentina)


Cuando el capricho más ambicioso de un artista no termina en escándalo es un buen primer paso. Y si encima acaba resultando una maniobra superadora, y deparando un panorama mucho más amplio y colorido, el asunto termina dando premio. Algo de eso existe en el presente de Les Mentettes, esta banda que, construyendo sobre su ADN de folk, rock y pop, se las ingenió para multiplicar o dividir y llevar las cosas a un plano mayor, donde sus canciones son capaces de someterse a peligrosos experimentos que nunca salen mal. Todo lo contrario.

Primero fue el turno de Let’s Mentettes, un disco debut que los mostraba sólidos y esbeltos, con composiciones que podían recordar a los Arcade Fire o los Flaming Lips mezclados con el nervio de un Johnny Cash no tan cansado de la vida. Después fue Les Mentettes Orquesta, aquella revisión de sus primeras canciones en plan multitud, cargadas de vientos y cuerdas, escenas y climas, en manos de un amplio equipo conformado por varias piezas del puzzle-indie-local: desde Los Hermanos McKenzie, pasando por Onda Vaga, hasta los resabios de Mataplantas. La confirmación de que incluso podían sonar económicos y sutiles, sean seis los que estén tocando o… treinta.

Y así, finalmente, llegó el turno de Songs for an Imaginary Film, un trabajo algo más masticado y maduro que decide resumir todo este trayecto, capitalizando la experiencia de la sobreinstrumentación para saber lo que hace falta y lo que no sobre una misma canción. Y para entender, también, que la belleza es una bendición que escapa a las formas.

“Creo que nos cambió la cabeza y la manera de tocar a todos”, asegura Adrián Rivoira, cantante. “Este disco es un poco el resultado del trabajo que hicimos con la orquesta. Utilizamos algunos recursos que tiene ese disco y tratamos de seguir compartiendo la música con toda esa gente que de alguna forma se involucró con el proyecto muy sentimentalmente. El factor humano al momento de estar tocando suma mucho. Y que haya alguien disfrutando de lo que hace y que eso esté grabado, me parece increíble.”

Puertas adentro, Les Mentettes parece tener la configuración de cualquier grupo de amigos; sólo que éstos, además de todo, son capaces de internarse en una casa en construcción y, en medio de sesiones maratónicas distribuidas en baños, habitaciones o placares, darle forma a uno de los discos más esperados del año por fuera del mainstream. “Lo grabamos en esa casa porque era el espacio que teníamos accesible”, explica Rivoira. “Era el lugar más cómodo que había y en donde podíamos tener todo armado por tiempo casi indefinido hasta que termináramos. Nos pudimos dar espacio para la experimentación, para jugar y probar. Fue más que nada para tener todo el tiempo del mundo.”

De esas sesiones que duraron meses sale un disco que, lejos de tratarse de una obra conceptual, se encarga de desglosar únicamente todos los estadios del amor. Una temática que a esta banda de tórtolos en celo, acompañados por la belleza pura y natural de su cantante Eugenia Brusa, le calza a la perfección. “Es como de la intimidad de una pareja, y de las idas y vueltas dentro de una misma relación”, señala ella. “O de esos amores más idílicos y fantasmales. De todos los estados del amor, digamos. Hasta de esas relaciones más complicadas.”

“Creo que escribimos más que nada pensando en un momento más que en un disco. Justo se dio que había un grupo de canciones que habían salido todas juntas, como una familia, que terminaron dándole forma al disco. De alguna manera no debe ser casualidad que todas tengan que ver con lo mismo”, dice Adrián. “Es claramente un disco de amor. Figuran situaciones de relaciones de pareja, no mucho más que eso. Es como súper simple el contenido, nada enroscado. Y tiene mucho más que ver con lo interior y no tanto con el contexto. Siento que nuestro primer disco un poco estaba enfocado en la historia de un personaje con el contexto que lo rodeaba. Bueno, este viaje es mucho más para adentro.”

Relacionar la obra general de Les Mentettes con el cine, esa que parece desarrollarse de manera literalmente lineal, parece ser un juego para nada desacertado. Aunque en este caso, desde el título de su nuevo material, el juego empieza desde adentro. “Creo que tiene que ver con una historia, y ahí es donde uno lo conecta con una película o una obra de teatro, quizá. Creo que ésa es la relación con la película que uno se hace de la vida o de un momento”, dice Pablo Font, tecladista. “También es lindo pensar que con la familia de canciones que quedaron se arma un relato que tiene una introducción, un desarrollo y un desenlace. Entonces aparece esa línea cinematográfica en el relato entero.”

—En este disco tampoco hubo producción externa… ¿cómo manejaron los límites, teniendo en cuenta las posibilidades musicales con las que contaban?

Eugenia: —Creo que se dio naturalmente, sobre todo por cuestiones de tiempo o ese tipo de cosas. Si alguien no estaba en el momento preciso en que se cerró un tema, bueno, ya está. Es cuestión de encontrarse. A veces alguien más decide y uno tiene la confianza de dejarlo que decida. Es normal, si no, se vuelve un caos.

Tomás (baterista): —Hubo mucha aceptación, igual. Todo lo que se planteaba, se aceptaba, y al menos se probaba y después se decidía. Justamente como no había nada premeditado para conseguir algo específico, el camino fue mutando mientras se iba haciendo.

Pablo: —Aprendimos a escuchar, antes era todo como enchufado a 220, tocábamos todo el tiempo. Ahora fue mucho más profundo hasta el vínculo con la canción, por eso tampoco hubo tanta diferencia de criterios porque las composiciones estuvieron marcando claramente qué era lo que necesitaban. El laburo con la orquesta nos hizo más conscientes de los silencios y los espacios, de los registros de cada instrumento y de a dónde funcionan mejor. Para lo que fue el primer disco de Les Mentettes, éste tiene una instrumentación muy distinta. Y por ahí en algunas canciones somos muy pocos los miembros de la banda que estamos tocando, pero sigue siendo un disco muy nuestro.

—¿Les molesta que se les siga preguntando por qué cantan en inglés?

Adrián: —Yo no me siento ofendido por la pregunta, para nada. Aunque a veces siento que la pregunta viene desde un lado descalificador. Como que el cantar en inglés descalificaría de alguna forma, que no entiendo cuál es todavía, el hecho de que uno hace música acá.

Eugenia: —Para mí, el mensaje en la música y en el arte no es directo. El camino no es de lenguaje en el sentido comunicativo. Es otro el recorrido, yo te estoy hablando con música… Por eso a veces uno tiene que hacer un esfuerzo especial para responder a esa pregunta.

* Les Mentettes presenta Songs for an Imaginary Film el sábado 17 de septiembre en Niceto Club, Niceto Vega 5510, a las 21. - Pagina/12


Last we talked about Les Mentettes Orchestra, an Argentinan group with more than 20 bandmates, they were torturing us with teasers for their beautiful self-titled album. Now, they’re sharing it! I can stick the whole thing on this very page!

You’re in for a treat. Due to their range of instrument skills — from guitars to trombones to oboes to kazoos — Les Mentettes can switch up genres with an easy breezy folsky flow. They dip into country twang, sultry cabaret, quirky Beatles-style melodies, and chamber pop ballads, all topped by Eugenia Brusa and Adrian Rivoira’s cooperative harmonies.

It’s a cheery, masterful album filled with the stuff of fairy tales. Even the groups’ descents into despair come with wry smiles, like the piano-driven 50s track “53,” which says “I’m going to kill myself to find you in the next life. I’m going mad.” But they have to know — you can’t keep a straight face when there’s a clarinet involved.

Check out Les Mentettes Orchestra. - MTV Iggy


By Halley Bondy
July 26, 2010
Few bands come around that are so charming, so funny and so…country that I’d take off my shoes and do a hoedown if I wasn’t at work. Iggy favorite Edward Sharpe and the Magnetic Zeros did it to me first with their hippie indie single “Home,” and now, Argentina’s Les Mentettes Orchestra is bringing back that nostalgic, lovey, swing-yer-partner feeling.

Les Mentettes Orchestra, who have a new album coming out, isn’t a country band actually. They’re a folky pop band with an enormous, 18-or-so-piece orchestra and they’re all over the map genre-wise (wouldn’t you be if you had a huge orchestra?!).There’s a jazzy Beatles-like melody on their track “Lazy Boy” and a low-key psychedelic feel on “Fairy Tale” but — I can’t believe I’m saying this — my favorites are definitely their country pop tracks.

The band consists of a frontmen and women (Adrian Rivoira and Eugenia Brusa) who met in grade school, and since their last LP the band has just kept growing. Between all the members, the band plays more than 20 instruments, including the oboe, the banjo, and yes, the kazoo. They’re coming up with a new, yet-unnamed album soon, and I hope it preserves their down home weirdness.

Photo Courtesy of Las Mentettes

Les Mentettes Orchestra (“the mints”) dug up a year-old video of their performance of the earthy track “Folky,” which has a gorgeous twangy, rich, enthusiastic melody and super dark lyrics:

“You should kiss your mother for the last time. You should kiss your father for the last time. You dont know but the trees have told me there’s a big rod coming to destroy our society!”

Watch them sing it live here! I dare you not to dosey-do!

The band has also been releasing teasers of their new album. Based on these trippy videos of their studio sessions, I have no idea what it’s going to sound like. Here’s the fourth installment of the teasers:

Tags: ArgentinaBuenos AiresSouth America - MTV Iggy


Discography

Bouh! - 2012 (EP)

Songs for an imaginary Film - 2011 (LP)

Les Mentettes Orchestra - 2010 (LP)

Let's Mentettes - 2009 (LP)

Photos

Bio

Les Mentettes is an indie folk-rock band from Argentina led by singers Adrián Rivoira and Eugenia Brusa. They released their first full-length album, Let’s Mentettes, in 2008. Music conductor Manuloop rearranged their songs with an orchestra of over 30 musicians and in 2009 they recorded the album Les Mentettes Orchestra. In 2011 the band, now a hybrid of rock band and orchestra, released their third album, Song for an Imaginary Film. They are currently working on a 4th album to be released in june 2012 and producing a series of videos with different directors.

Coming from very different musical backgrounds, the band has a myriad of influences that range from Ziggy Stardust to Nina Simone and Brian Wilson. Adrián, Eugenia and most of the band members have known each other since they were 7 years-old as they went to school together. As kids, they had several cover bands and played at school concerts. It was only natural that they would eventually write songs together and form a band of their own. A band of friends, as they like to define it.

Suzanne by Les Mentettes from Geraldine Barón on Vimeo.