Moonflower
Gig Seeker Pro

Moonflower

Náquera, Valencia, Spain | Established. Jan 01, 2010 | INDIE

Náquera, Valencia, Spain | INDIE
Established on Jan, 2010
Band Pop Folk

Calendar

This band hasn't logged any future gigs

This band hasn't logged any past gigs

This band has not uploaded any videos
This band has not uploaded any videos

Music

Press


Las experiencias nos reinventan. Algo así le ha pasado a MoonFlower, grupo valenciano que ha sacado su segundo álbum Round Trip, con la colaboración y producción de Carlos Soler (Damien Lott). Tras su larga estancia en la costa este norteamericana, donde realizaron más de 20 conciertos acústicos y una gira eléctrica que les llevó a tocar a Nueva York, Filadelfia o Wilmington, ahora vienen con los deberes hechos, han evolucionado, parece que han aclarado sus ideas al presentar un trabajo más enfocado que su anterior First Time. Basta con atender a sus numerosos arreglos y coros, como los de A Little bit of sun, entonados con la colaboración de un coro de 60 niños, en los que mantienen el pop y el folk que les caracteriza.

No obstante, Round Trip lanza 12 temas cargaditos de diversos estilos, ¿Qué te apetece algo de country? Dale al play a Sobrenatural y disfruta de su inicio. ¿Qué eres más indie que las barbas tupidas? Entonces deja sonar a Lluvia o Tú. El idioma también es una variable, las ocho primeras canciones son en castellano y las cuatro últimas se decantan por el inglés. Pero sí existe un común denominador en este disco y es la notoria presencia de la voz de María López, quien ha compuesto la mayoría de las canciones, ya que esta vez Josep Bartual también ha participado en las tareas compositivas.

No son pocas las novedades que trae este disco. Tiene variables para dar y vender, suficientes para comprobar que MoonFlower promete. - Levante-EMV


El segundo álbum de Moonflower, grupo valenciano liderado por la cantante María López, se alimenta sin duda de las experiencias de sus meses de gira por los Estados Unidos. Tal vez el mismo título haga referencia a ese viaje, como también lo hacen algunas de las canciones. Y no hablo solamente de desplazamientos físicos, sino también de esos viajes interiores más complicados, donde uno se busca a sí mismo y corre el riesgo de perderse. Ellos, sin embargo, parecen haberse encontrado.

Con la colaboración y producción de Carlos Soler (Damien Lott), ese Round Trip (Sello Salvaje, 2015) suena más enfocado y relajado que su predecesor. Las ideas parecen más claras y las composiciones aparecen liberadas de prejuicios, de manera que en ellas convive la luminosidad del pop rock ("Entrenamiento para astronautas") con el indie más cándido de La Buena Vida o Nosoträsh ("Tú", "Lluvia"), y también los ambientes netamente americanos (ese inicio country de "Sobrenatural", o la potente "Puente Memorial") con suites casi instrumentales que flirtean con el post rock ("Amor/Dolor"). Todo ello sin renunciar a su concepción preciosista del folk y el pop, algo que se nota en los imponentes arreglos y en los coros. Por cierto, maravilloso el final de "A little bit of sun", que empieza suave para culminar de forma épica con unos coros espectaculares.

La voz de María llena huecos que parecen creados a propósito. Algunas canciones parecen, de hecho, diálogos entre la cantante y unos instrumentos que van saltando y callando para que vuelva la voz. Es una estrategia que produce momentos muy interesantes, sobre todo cuando parece que la parte instrumental se pone a explorar terrenos algo alejados de los ritmos y melodías que va marcando la parte vocal ("Sobrenatural" es, otra vez, un buen ejemplo).

El álbum está secuenciado de forma que las ocho primeras canciones son en castellano, dejando el inglés para las cuatro últimas. Tal vez Moonflower se encuentren en un proceso de cambio, moviéndose con seguridad pero sin querer abandonar el terreno conocido de manera demasiado abrupta. Es aún pronto para hablar de madurez, pero la evolución de la banda hasta el momento genera buenas vibraciones. - Muzikalia


FERNANDO SORIANO Hola, soy Clyde III, el orangután y crítico de rock (valga la redundancia) que de vez en cuando reseña discos para La Vía Láctea a cambio de un bocata de atún con olivas y tomate, un plato de cacahuetes de "collaret" y una cerveza. Es bastante más de lo que cobró mi abuelo por actuar en aquellas dos películas de Clint Eastwood, así que no me quejo. Además, me han dado un par de entradas para el concierto de Moonflower de hoy viernes 20 de febrero en la Sala Deluxe Pop Club. Si alguien quiere ver mi pinta de simio-hipster (valga de nuevo la redundancia) ya sabe donde encontrarme? Pero, por favor, si nos cruzamos en el baño no me ofrezcáis nada que no sean cacahuetes, que la última clínica de desintoxicación me ha costado un pastón. Ay, que se me olvidaba, esto es lo que pienso del último disco de Moonflower. Ala, bon profit.

El segundo LP de Moonflower se titula Round Trip y es, efectivamente, un viaje de ida y vuelta a través del tiempo hacia los lugares musicales que compartimos la gran mayoría de los oyentes de La Vía Láctea y que trae de allí aquel legado para recordarlo y actualizarlo. Utilizando las guitarras como vehículo principal encontramos a lo largo del disco momentos de power-pop, folk eléctrico, country, shoegazing, dream pop, indie rock y jazz a través de composiciones hermosas, bien ejecutadas, de melodías fracturadas, de voces cálidas y cercanas envueltas en una producción omnipresente.

El arranque es consistente, sencillo pero efectivo, como el de un buen disco de los New Pornographers. «Entrenamiento para astronautas» presenta unas powerpoperas guitarras muy contundentes pero también coros y armonías vocales: el ADN de Moonflower, brillante también en «La ciencia de la insistencia», con un dúo vocal en clave retro que en su parte final nos transporta al indie de los años 90. En «Tú» el ambiente se sosiega con pasajes de folk eléctrico y un desarrollo concéntrico que nos trae recuerdos a Led Zeppelin o Fairport Convention y que acaba con la magnética voz de María encerrada en una casa de espejos psicodélica y espacial donde se adivina un sincero homenaje a los Beatles. Mi favorita del disco junto a «Puente memorial», que recorre parajes sónicos similares con una mandolina (o algo que se le parece mucho) de campanillas, una fenomenal dosis de épica y un final macizo y exuberante que trae a primer plano la producción densa y compacta, con guitarras apretadas, que invade todo el disco.

El alt-country de «Sobrenatural» transpira tensión, con un fiddle y unas guitarras que avanzan hacia la salida gloriosa que es el estribillo. En «Balance imposible» aparece una constante en el LP: la fractura de melodías y ritmos en la misma canción, esta vez en el marco acústico y melodramático de una composición que se aprovecha de las voces bien empastadas y las armonías etéreas pero contundentes que otorgan a buena parte del disco cierto carácter húmedo y otoñal. En «Amor-dolor» el experimento se vuelve divertimento a través de un desarrollo sin prisa que viaja por texturas variadas y ritmos rotos hasta la abrasión sonora que abriga la sentencia "si es amor, se parece al dolor". Capas de guitarras y efectos acercan el dream-pop y el shoegazing noventero al jazz melancólico de Lluvia, envuelta en un sonido Donosti que, por no ser de allí, está libre de ataduras; igual que ocurre con «Sorry is not the Word» que alarga los ecos de La Buena Vida que recorren buena parte del disco pero también de Mazzy Starr, Galaxie 500 o My Bloody Valentine.

Algo parecido ocurre en «Reflections of the sun», ensoñación repleta de ecos disfrazados de folk vaquero. De nuevo melodía fracturada que deja un sabor agridulce en la canción a medio explotar que es «Come around», con un tratamiento de las guitarras que le da la profundidad de los himnos del indie rock americano de la primera mitad de los 90 pero que muere prematuramente sin darnos todo el placer que se adivina en su parte central. Finalmente, en «A little bit of sun» encontramos el broche final: un coro infantil que echa el cierre con grandilocuencia beatleniana y una coda heredera de los locked grooves tan presentes en la edad de oro de esta música que nos ocupa. - 97.7 Radio / Levante-EMV


“Round trip” (Moonflower)

Con las deudas lo mejor que se puede hacer es asimilarlas. Moonflower lo hizo en su primer álbum, “First Time”, en el que la herencia del rock alternativo de los noventa estaba muy presente. Han pasado unos cuantos años de aquello, con un período de parón provocado por la marcha de su cantante, María López, a Estados Unidos por razones laborales, y aunque esa marca continúa presente en las canciones, el horizonte se ha ensanchado. El nuevo álbum incluye más canciones en castellano, la labor compositivo se ha abierto, hay algunos arreglos que cuesta imaginar en su debut y, sobre todo, una apuesta mayor por cadencias pop que, da la sensación, es responsabilidad de Josep Bartual.

Sigue vigente esa atracción por jugar con la intensidad de las canciones, manteniendo el equilibrio idóneo entre los momentos más dulces con otros más ásperos o eléctricos. No renuncian a sus ascendentes rock y, por supuesto, a los universos folk, en unas composiciones que han ganado en desarrollos y energía, como si sintieran la necesidad de recordar que no se habían marchado. - Verlanga


Discography

Still working on that hot first release.

Photos

Bio

Currently at a loss for words...